lunes, 8 de agosto de 2011

Cárcel sin Barrotes

Vivir en una cárcel sin barrotes es una condena a muerte, ya que no te deja vivir, no te deja pensar, no te deja sentir. Hace que cada día sea más largo que  el anterior, que todo lo que sale bien no lo veas, y todo lo que sale mal rija tu vida. 
Mata cualquier atisbo de esperanza, cualquier luz que brilla, cualquier intento de salir se esfuma en el pensamiento.  Te mata por dentro, mata todo lo bueno de las personas, mata a la propia persona.

El carcelero tiene la llave para que tú salgas pero no lo sabe, lo ignora.

- ¡¡Ábreme por favor!! ¡¡Déjame salir!! 

 - ¿Para qué quieres salir? Si no queda nada para ti ahí fuera, si llevas demasiado tiempo aquí. Lo que  te esperaba se cansó de esperar, lo que amabas se marchó…

¡SAL Y VUELVE A BUSCAR, A SENTIR, YA NO ERES EL/LA DE ANTES! PUES MADURA Y APRENDE YA QUE ESO ES LA VIDA CAMBIAR Y APRENDER.

Madrid 27 marzo 2007

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