miércoles, 22 de junio de 2011

La decisión de tu futuro

Hoy acaban de salir las notas de Selectividad de Madrid. Y esto me ha hecho reflexionar ¿Cuántos jóvenes no saben que quieren estudiar? ¿Cuántos no se sienten preparados para tomar una decisión que a priori, puede llegar a marcar todo su futuro? ¿Cuántos de estos jóvenes toman esa decisión libremente? ¿Cuántos se sienten obligados a tomar una decisión que satisfaga las expectativas de otros?
¿Cuántos se sienten libres de tomarse el tiempo necesario para esta decisión?

Durante mi vida me he encontrado con personas que han respondido de formas muy distintas ante el estímulo de terminar el instituto y comenzar una carrera.

He conocido gente cuya vocación ha sido muy temprana y se han esforzado para que la nota no frustrara su vocación, siempre he admirado a estas personas, de hecho sigo admirando a aquellos que lo tenían tan claro porque casi todos actualmente son profesionales vocacionales.  Dentro de los que su vocación estaba clara, también he conocido gente que la nota de selectividad les supuso un problema, pero que no sucumbieron al pesimismo sino que encontraron diversos caminos para poder llegar donde querían llegar.  Lo que siempre me enseñó  que no solo hay un camino para lograr ser lo que quieres ser, sino que hay infinitos, lo que pasa que es más cómodo o sencillo intentarlo sólo por el camino común.

Luego conozco gente, entre la cual me incluyo que no teníamos claro que queríamos estudiar. Y desde nuestra confusión cada uno tomamos una decisión, en función de nuestros valores, y en muchos casos por sugestión de nuestras personas cercanas (amigos, familia,…).
En mi caso tenia muy claro que no lo tenía claro, y que empezar algo sin estar convencida de si es lo que quería hacer, no estaba dentro de mis planes. Así que yo me fui, estudié algo que me apetecía (inglés), y que no tenía que ver con mi futura carrera. Y aproveché ese tiempo para descubrir que quería hacer, que carrera me aportaba lo que yo sentía que necesitaba y evalué múltiples opciones. El año siguiente tomé mi decisión.
Otra gente en el mismo caso, tomó otros caminos, desde hacer lo mismo que su amigo del alma, o lo mismo que su padres, y hasta conozco a alguien que puso las carreras para las que le daba la nota en papelitos en una bolsa y las sacó al azar. Y muchos de ellos (incluido el de los papelitos) realmente descubrieron su vocación.

En el fondo esto relata como afrontamos nosotros esta decisión en el pasado, pero ¿cómo influimos en los jóvenes para que tomen esta decisión ahora? ¿Cómo les educamos? ¿Cómo proyectamos en ellos nuestros deseos? ¿Qué esperamos de ellos?

Yo no pretendo decir que conozco la mejor fórmula para encontrar nuestra carrera perfecta, para nada. Simplemente pienso que con tiempo, sin presión, y una educación en la responsabilidad y la libertad, haría que esta decisión no fuera tan complicada, puesto que los jóvenes no se verían en la necesidad de satisfacer las expectativas que otros tienen de ellos, sino simplemente pensarían en qué es lo que se ajusta a ellos, a cada uno con sus circunstancias, sus gustos, sus valores, su motivación, su vocación, y no a la de otros. Esta educación de la que hablo es parte de mi vocación, una educación en la responsabilidad y la libertad. 

Si eres uno de los estudiantes que acabas de terminar selectividad te invito a que te hagas a ti mismo estas preguntas, tanto si lo tienes decidido como si no:
¿Que quiero obtener de la carrera que voy a estudiar? ¿Para que me va servir esto que obtenga? ¿Creo que solo tengo esta opción(si ya la has elegido)? ¿Si miro dentro de 40 años que estaré haciendo, donde estaré? ¿Me gusta eso que estoy haciendo? ¿Podría mejorarlo? Si descubro que lo que he elegido no me satisface como esperaba,¿que es lo que haría?. 


Decidir por uno mismo vs los consejos de los demás a decidir...

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