martes, 28 de junio de 2011

Rutinas y Hábitos

Normalmente las rutinas y hábitos nos proporcionan esa sensación de seguridad, y a veces sensación de que estamos avanzando, pero hay que cuestionarse cada día el porqué (o mejor el "para qué") de una rutina, de esta forma podemos chequear que la rutina tiene una finalidad, ya sea porque realmente nos permite avanzar (por ejemplo cuando estaba estudiando, la rutina de ir a la universidad, ir a clase, hacer prácticas, …, tenía la finalidad de poder terminar mis estudios para poder seguir avanzando en el camino que había elegido); otras rutinas o hábitos nos proporcionan motivación o soporte para poder avanzar; y otras en cambio solo nos ofrecen seguridad, una seguridad que se puede ver hasta como una prisión de la que no se puede salir, la seguridad de que mañana será igual que hoy, en el que el refrán "mas vale malo conocido, que bueno por conocer", cobra todo su sentido.

La conclusión a la que llegué cuando comencé la reflexión sobre este tema, es que, puesto que las rutinas siempre proporcionan una seguridad, no son despreciables, pero para que estas no se queden en meras rutinas que nos aprisionen, debo chequear a diario las rutinas y hábitos que tengo en mi vida, de forma que pueda identificar si me están aprisionando o por el contrario me ayudan a avanzar hacia mi Objetivo. La mejor forma de avanzar de forma constante, en muchos casos es entrar voluntariamente en rutinas que nos hagan crecer. Pero siempre que entremos en una rutina hay que ser conscientes de que lo es y que cada día hay que comprobar que esta rutina sigue sirviéndome para crecer y no para sentirme segura pero atrapada.

Nota: "Se dice que tardamos 21 días (seguidos) en adquirir un nuevo hábito o rutina, y también  en deshacernos de él".

viernes, 24 de junio de 2011

La vida no es como te la esperas

La vida no es como te la esperas,  ahí esta la gracia. Si tú sonries la vida te sonrie, si tu lloras ella se rie de ti. Es como si te echara en  cara mil y un "errores" que has podido cometer. En esos momentos piensas que la vida no quiere que te levantes, quiere hundirte. ¿Pero quien es realmente  el dueño de esta vida, el creador de esta? No eres más que tú.
Todos estos "errores" solo son aprendizajes, ¿Y para que me sirven? Par ser más fuerte.

Ser fuerte no significa ser desconsiderado, ni arrogante o prepotente; ser fuerte  es ser como un bastón recio, que soporta la carga, y sirve para avanzar. Sirve para que otros puedan apoyarse en nosotros. Es un bastón pulido y bonito, pero decorado no solo con una cabeza que va por delante sino que está decorado con muescas de caídas, de sufrimiento y enfermedad, pero que nunca fueron tan profundas como para partirlo.

Ese bastón en el que se apoya la gente, no puede ser endeble, no puedo ser soporte si no soporto mi propio ser, el bastón que queremos ser debe fortalecerse primero, curarse y madurar.

LA VIDA ES LO QUE TU QUIERES HACER DE ELLA SE FUERTE Y CRECE DESDE LA DEBILIDAD.

(Leicester, 18 de enero de 2004)



miércoles, 22 de junio de 2011

La decisión de tu futuro

Hoy acaban de salir las notas de Selectividad de Madrid. Y esto me ha hecho reflexionar ¿Cuántos jóvenes no saben que quieren estudiar? ¿Cuántos no se sienten preparados para tomar una decisión que a priori, puede llegar a marcar todo su futuro? ¿Cuántos de estos jóvenes toman esa decisión libremente? ¿Cuántos se sienten obligados a tomar una decisión que satisfaga las expectativas de otros?
¿Cuántos se sienten libres de tomarse el tiempo necesario para esta decisión?

Durante mi vida me he encontrado con personas que han respondido de formas muy distintas ante el estímulo de terminar el instituto y comenzar una carrera.

He conocido gente cuya vocación ha sido muy temprana y se han esforzado para que la nota no frustrara su vocación, siempre he admirado a estas personas, de hecho sigo admirando a aquellos que lo tenían tan claro porque casi todos actualmente son profesionales vocacionales.  Dentro de los que su vocación estaba clara, también he conocido gente que la nota de selectividad les supuso un problema, pero que no sucumbieron al pesimismo sino que encontraron diversos caminos para poder llegar donde querían llegar.  Lo que siempre me enseñó  que no solo hay un camino para lograr ser lo que quieres ser, sino que hay infinitos, lo que pasa que es más cómodo o sencillo intentarlo sólo por el camino común.

Luego conozco gente, entre la cual me incluyo que no teníamos claro que queríamos estudiar. Y desde nuestra confusión cada uno tomamos una decisión, en función de nuestros valores, y en muchos casos por sugestión de nuestras personas cercanas (amigos, familia,…).
En mi caso tenia muy claro que no lo tenía claro, y que empezar algo sin estar convencida de si es lo que quería hacer, no estaba dentro de mis planes. Así que yo me fui, estudié algo que me apetecía (inglés), y que no tenía que ver con mi futura carrera. Y aproveché ese tiempo para descubrir que quería hacer, que carrera me aportaba lo que yo sentía que necesitaba y evalué múltiples opciones. El año siguiente tomé mi decisión.
Otra gente en el mismo caso, tomó otros caminos, desde hacer lo mismo que su amigo del alma, o lo mismo que su padres, y hasta conozco a alguien que puso las carreras para las que le daba la nota en papelitos en una bolsa y las sacó al azar. Y muchos de ellos (incluido el de los papelitos) realmente descubrieron su vocación.

En el fondo esto relata como afrontamos nosotros esta decisión en el pasado, pero ¿cómo influimos en los jóvenes para que tomen esta decisión ahora? ¿Cómo les educamos? ¿Cómo proyectamos en ellos nuestros deseos? ¿Qué esperamos de ellos?

Yo no pretendo decir que conozco la mejor fórmula para encontrar nuestra carrera perfecta, para nada. Simplemente pienso que con tiempo, sin presión, y una educación en la responsabilidad y la libertad, haría que esta decisión no fuera tan complicada, puesto que los jóvenes no se verían en la necesidad de satisfacer las expectativas que otros tienen de ellos, sino simplemente pensarían en qué es lo que se ajusta a ellos, a cada uno con sus circunstancias, sus gustos, sus valores, su motivación, su vocación, y no a la de otros. Esta educación de la que hablo es parte de mi vocación, una educación en la responsabilidad y la libertad. 

Si eres uno de los estudiantes que acabas de terminar selectividad te invito a que te hagas a ti mismo estas preguntas, tanto si lo tienes decidido como si no:
¿Que quiero obtener de la carrera que voy a estudiar? ¿Para que me va servir esto que obtenga? ¿Creo que solo tengo esta opción(si ya la has elegido)? ¿Si miro dentro de 40 años que estaré haciendo, donde estaré? ¿Me gusta eso que estoy haciendo? ¿Podría mejorarlo? Si descubro que lo que he elegido no me satisface como esperaba,¿que es lo que haría?. 


Decidir por uno mismo vs los consejos de los demás a decidir...

lunes, 20 de junio de 2011

Obstáculo o meta.

Todos nos hemos encontrado con mil y un obstáculos a lo largo de nuestra vida, mucho los hemos esquivado para poder seguir caminando en el mismo camino y otros han hecho que cambiáramos de sendero.  Generalmente estos obstáculos han sido una forma de encontrarnos a nosotros mismos y probar nuestro límites, probar nuestro tesón y capacidades. De todos estos obstáculos hemos aprendido.

Generalmente los obstáculos que recordamos más fácilmente eran muy visibles, nos los encontrábamos y nos provocaban ciertas emociones o sensaciones negativas, que nos indicaban que debíamos afrontar ese obstáculo, o evitarlo. Otras veces estos obstáculos no los hemos visto en un principio, bien porque estaban todavía muy lejos de nosotros, otras veces porque no queríamos verlos. Pero en algún momento en estos momentos brillantes de nuestra consciencia, se nos hicieron patentes y pudimos, antes o después superarlos.

Muchos miraremos hacia atrás y veremos un camino plagado de obstáculos superados y nos encontraremos en nuestra meta. ¿Pero es esta mi meta? Muchos pensareis que si con 18 años (cuando empecé a escribir mis primeras reflexiones sobre mi misma) ya pensaba que había llegado, es que estaba loca. Y sí, efectivamente un grado de locura inconsciente, de autocomplacencia, y de pasividad me abordaba en esos momentos. Aún así, creo que la locura no estaba en la edad, sino en el propio pensamiento en sí. 

Los obstáculos a veces vienen camuflados como metas, esto es que muchas veces obstáculos de nuestra vida no nos provocan sensaciones negativas, solo un poco de incomodidad que suele estar camuflada bajo una sensación de seguridad. 

¿He llegado a mi meta? ¿Estoy segur@?

Hay que ser conscientes de si realmente hemos llegado o no, y sobre todo ser sinceros con nosotros mismos. Aquel que haya llegado y esté seguro, que me lo diga para que me ayude a saber como distinguir mi meta cuando yo llegue allí  y yo no la confunda con un obstáculo. Porque este pensamiento me lleva a preguntarme ¿Cómo sabré que he llegado? ¿Cómo no me pasaré de largo y me quedaré en una búsqueda infinita?

lunes, 13 de junio de 2011

De todo se aprende

Mucha gente dice "de todo se aprende" pero no son conscientes de que eso está ocurriendo en cada decisión en cada momento de su vida. Casi todos se conforman con decírselo a otros cuando las cosas no han salido como esperaban, como consuelo, pero no siempre somos conscientes de que a nosotros nos pasa igual, y que las derrotas, o los errores, no son más que nuestra reacción ante un resultado inesperado.

Hay una anécdota interesante, muy utilizada en coaching, que narra como Thomas Edison que había realizado más de 1000 prototipos "fallidos"  antes de llegar a la bombilla eléctrica,  fue a una conferencia, y uno de los asistentes le preguntó “Señor Edison, ¿usted no se ha cansado de tanto fracasar?” a lo que Thomas Edison respondió “No, porque no he fracasado sino que he descubierto más de 1000 formas en las cuales no se hace una bombilla”.

Si nos fijamos, es posible que mirando hacia atrás podamos ver soluciones a antiguos problemas más sencillas, más obvias, o que podrían haber dado mejor resultado. Pero esto es una falacia, si reflexionamos cuando uno toma una decisión nadie elige hacer algo que le pueda suponer, según su forma de ver un fracaso. Todo el mundo toma la mejor decisión, otra cosa es que los resultados no sean los que esperábamos mientras que si hubiéramos elegido otra de las opciones puede (o no) que si que fueran los deseados. Pero obviamente esto no lo sabíamos en el momento de tomar la decisión, o nos faltaban datos. Si miramos hacia atrás a aquellas decisiones que no dieron el resultado previsto, y encontramos una mejor, realmente estamos aprendiendo, por lo que nunca deberíamos considerarlo un fracaso sino una lección.

Es como un niño que chupa un limón, (es una imagen que me hace mucha gracia), el lo chupa porque le parece apetecible, pero normalmente se sorprende ante la acidez del mismo; no esperaba que supiera así, pero en cambio aprende como sabe el limón y con esa experiencia, que no tuvo los resultados esperados elije la próxima vez si chuparlo de nuevo (porque resulta que el sabor aunque inesperado, le gusta) o no quiere chuparlo más. ¿Creéis que ese niño al que no le gustó el limón hubiera aprendido lo mismo si no hubiera tomado la decisión de chuparlo en primer término? Y más importante aún, desde mi punto de vista, ¿Qué habría aprendido ese niño si los adultos no le hubieran dejado chupar ese limón, porque no le va a gustar?¿Cuántas veces hacemos nosotros lo mismo? ¿Quién no se ha dicho alguna vez, "no debería haber echo esto"? ¿O "no deberías hacer esto que total a mi nunca me ha funcionado" o "no te va a gustar"?

Os invito a reflexionar que es lo que has aprendido de cada acción de la que te has "arrepentido". Y una vez hayas identificado la lección y lo que te ha aportado en tu vida ¿seguro que si volvieras atrás no volverías a hacer lo mismo?
  

viernes, 10 de junio de 2011

Las cosas he vivido (II)

He descubierto que a mí se me han dado cosas que otras personas tardan años en lograr,  cosas que son metas o sueños para otros. Considero que he tenido una educación privilegiada (no la escolar, que también) sino que he vivido en un entorno enriquecedor, competitivo y retador, además de una familia donde he aprendido desde pequeña el valor de las opiniones, de las decisiones y la responsabilidad ante las acciones (e inacciones). Se me ha concedido un poder de decidir sobre mi vida desde bastante pequeña, el poder de equivocarme y poder rectificar, el de equivocarme y pagar por las consecuencias. Y creo que ha sido enriquecedor para mí, he aprendido y disfrutado y me he "equivocado" ( y mucho). Visto desde donde estoy hoy, lo peor (o mejor) es que sabiendo los riesgos de mis acciones y las consecuencias que han tenido, no cambiaría ni un ápice lo que hice, porque soy consciente que esa decisión me hizo un poquito  más como soy ahora, quien sabe si no me hubiera confundido entonces, ¿donde estaría ahora? A lo mejor estaría mas cerca de mi gran Objetivo o a lo mejor no. Sé que donde estoy, estoy en el buen camino con ganas de seguir caminando, por lo que simplemente me siento orgullosa de lo que hice, tanto cuando me equivoqué como cuando acerté y estoy orgullosa de lo que soy.

¿Si  miras tu hacia atrás como es tu camino? ¿Estas orgullos@?

martes, 7 de junio de 2011

Las cosas que he vivido

Todas las cosas que he vivido me han hecho como soy, y no es que hayan ocurrido y ya, (o por lo menos no todas) sino que paso a paso, decisión a decisión he recorrido mi camino.  Si miro hacia atrás veo que no es tan recto como yo pensaba cuando estaba recorriéndolo sino que es retorcido e incluso en algunos momentos se alejaba del punto donde estoy ahora.

Este camino que he recorrido ha forjado una persona distinta a la que lo comenzó, con más años (aunque muchos dirán que aún soy joven para estas reflexiones), con más experiencia, y con más dudas en muchos casos, que cuando lo empecé a recorrer. Puedo decir que aunque ha sido un camino difícil ha sido el que yo he elegido, el que yo he decidido seguir, por ello miro hacia atrás y estoy orgullosa, estoy contenta y quiero seguir caminando.

Estoy orgullosa, porque aunque mucha gente de pequeña tiene sueños que al final son frustrados (según ellos por su entorno, las circunstancias, …) Yo estoy orgullosa de que siempre he seguido con mi objetivo en mente, mi gran Objetivo y he intentado siempre que este fuera la razón última de mis decisiones. Cuando no se puede avanzar por cualquier cosa, no implica que hasta ahí has llegado, todo lo contrario, implica que desde ahí no se puede seguir, pero ¿y si en vez de ir de frente voy de lado? Si me encuentro con un muro siempre tengo mil opciones desde quedarme sentada, a ver si se va solo, o darme de cabezazos contra el a ver si ser rompe (y a veces funciona) o simplemente rodearlo, o incluso volar sobre él.  Hace ya varios años que escribí un pequeño recordatorio para mi misma (tenía 18 años): "Cuando estés a gusto y creas que has conseguido tu objetivo, levanta la cabeza, incluso sepárate, e intenta ver si lo que ves en frente de ti es una meta o un obstáculo que saltar".  [Esto sin un dibujo, o sin el dibujo que tengo en la mente es difícil de entender, intentaré editar el post cuando consiga un buen dibujo,  si alguien dibuja bien y quiere hacérmelo llegar… ]. 

Me presento

Hola a todos, soy Guiomar.

Quiero compartir con todos algunas de las reflexiones que llevo ya años escribiendo. Hasta ahora no me he atrevido a compartirlas, porque las consideraba demasiado personales. Pero últimamente, mi visión del mundo y de misión en la vida han ido redefiniéndose,  y me he dado cuenta que si hay gente que quiera leerlas, o incluso que haya gente a la que estas reflexiones le puedan servir de ayuda, ¿por qué no compartirlas?

Según vayáis leyendo algunas de estas reflexiones me iréis conociendo más. Pero así como una primera presentación de mi misma diría que soy una persona muy activa, a quien le gusta reflexionar sobre cualquier tema, aprendiendo tanto de la experiencia personal propia como de la de otras personas. Me encanta rodearme de gente interesante que sabe discutir/debatir.  Yo misma creo que mi forma de ver las cosas no es única, ni tiene porque ser la mejor, y por tanto disfruto de aquellas conversaciones que me aportan nuevos puntos de vista y nuevas formas de pensar. También me gusta verme como estudiante, educadora, independiente, filántropa y filósofa (en el sentido más puro de estas palabras).

Desde pequeña he sido una persona que no paraba quieta, siempre me ha gustado aprender cosas nuevas, descubrir el porqué de las cosas, viajar y conocer gente nueva.  Este camino me llevó a ser monitora de tiempo libre, animadora científica, voluntaria con niños y con ancianos. Acabo de terminar Ingeniería superior Informática, estoy formándome como coach, y ya estoy pensando cual puede ser mi siguiente aventura en el campo del estudio.

Bueno esto iba a ser una presentación breve y no quiero aburrir a los que hayáis decidido leer este blog.

Intentaré escribir al menos una vez al mes, aunque ahora al principio seguro que lo hago un poco más de seguido puesto que tengo un pool de reflexiones escritas a las que solo tengo que dar un poco de forma para que estén listas para publicar. 

Espero que disfrutéis de este blog tanto como yo disfruto escribiéndolo.